Para muchos tapatíos, el Templo Expiatorio de Guadalajara es la iglesia más bonita de la ciudad, y no es exageración: está considerado la máxima obra del estilo neogótico en México. Su construcción tardó 75 años, su fachada se talló a mano piedra por piedra como en la Edad Media, y cada día, tres veces, un reloj alemán hace desfilar a los doce apóstoles mientras suena un carillón de 25 campanas. Esta es la guía completa del Templo Expiatorio: su historia, su arquitectura, el famoso reloj de los apóstoles y todo lo que necesitas para visitarlo.
📍 Datos prácticos para tu visita: Dirección: Manuel López Cotilla 935, esq. Enrique Díaz de León, Col. Americana. Horario de visita: aprox. 8:00 a 20:00 h (evita las horas de misa si solo vas a conocer). Entrada: gratuita. Los apóstoles desfilan a las 9:00, 12:00 y 18:00 h. Cómo llegar: frente al Museo de las Artes (MUSA); la estación de Tren Ligero más cercana es Mexicaltzingo (Líneas 1 y 2).
Historia: 75 años para levantar un templo
La idea de levantar un templo dedicado al Santísimo Sacramento surgió a finales del siglo XIX, cuando un grupo de feligreses formó una comisión y, junto con el arzobispo Pedro Loza y Pardavé, convocó un concurso entre arquitectos e ingenieros. El proyecto que se eligió fue el del célebre arquitecto italiano Adamo Boari —traído a México por Porfirio Díaz, y quien más tarde firmaría el Palacio de Bellas Artes y el Palacio Postal de la Ciudad de México—. Investigaciones más recientes del Museo de la Ciudad atribuyen el proyecto original al arquitecto mexicano Salvador Collado Jasso, autor también del puente de Arcediano.
La primera piedra se colocó el 15 de agosto de 1897. Para 1911 ya estaban las columnas interiores, pero la Revolución, la persecución religiosa y la crisis económica suspendieron la obra. En 1924, tras la muerte del canónigo Pedro Romero, se encargó terminarla al padre José Garibi Rivera, auxiliado por el ingeniero Luis Ugarte; y en 1927 tomó las riendas el arquitecto Ignacio Díaz Morales, quien la llevó hasta su conclusión en 1972. Tres cuartos de siglo de trabajo para uno de los edificios más queridos de Guadalajara.

El neogótico del Expiatorio, tallado a mano
El templo está hecho en cantera tallada a mano, tal como se trabajaba la piedra en la Edad Media. Su fachada, dividida en tres secciones, luce un medallón de mármol y figuras de bronce sobre temas eucarísticos realizadas por Benito Castañeda. Los enormes vitrales son obra de Jaques y Gerard Degusseau, de Orleans (Francia), a partir de cartones del pintor parisino Maurice Rocher; las puertas son de madera de granadillo, fabricadas por Jesús Gómez Velazco. Los tres tímpanos del frente son mosaicos italianos hechos en la fábrica del Vaticano: el Cordero Pascual en la nave central, San Tarsicio y San Pío X en las laterales, proyectados por el experto vaticano Francisco Bencivenga.
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El reloj alemán y la procesión de los apóstoles
El elemento más querido del Expiatorio es su reloj, importado de Alemania, con cuatro carátulas iluminadas y un carillón de 25 campanas que toca 25 piezas religiosas y populares: el Ave María, el Himno Nacional, Las Mañanitas, Guadalajara, Las Golondrinas o México Lindo y Querido, entre otras. Fue un regalo impulsado en 1969 por don Pablo Horn y el grupo “Sembradores de la Amistad”. Cuando suena la música, por un balcón desfilan las figuras de los doce apóstoles, a las 9:00, 12:00 y 18:00 horas. El carillón dejó de funcionar en 1972 y fue rehabilitado en 2005 con un sistema electrónico, que es el que escuchas hoy.
🕘 Para ver a los apóstoles: Llega unos minutos antes de las 9:00, 12:00 o 18:00 h y colócate frente a la torre del reloj. La función de las 18:00 h, con el templo empezando a iluminarse, es la más fotogénica.

Qué hay cerca del Expiatorio
El Expiatorio se asoma a una plaza en plena Colonia Americana y comparte esquina con uno de los recintos culturales más importantes de la ciudad: justo enfrente está el Museo de las Artes (MUSA), donde se conservan murales de José Clemente Orozco en la cúpula del Paraninfo. Estás además a pocos minutos del primer cuadro, así que conviene encadenar la visita con el resto del Centro Histórico de Guadalajara. Y si te gustan los lugares con historia y leyenda, no muy lejos están la Casa de los Perros —el museo del periodismo— y el Panteón de Belén.
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Dónde comer cerca
La zona de la Colonia Americana, alrededor del Expiatorio, está llena de cafés y restaurantes. Para empezar el día, echa un ojo a los mejores lugares para desayunar en Guadalajara, y si vas con hambre de todo, a los mejores bufets de Guadalajara.
Cómo llegar al Templo Expiatorio
El templo está en Manuel López Cotilla 935, esquina con Enrique Díaz de León, en la Colonia Americana, frente al MUSA. En transporte público, la estación de Tren Ligero más cercana es Mexicaltzingo (Líneas 1 y 2), y por el corredor Juárez–Vallarta pasan numerosas rutas de camión. Si llegas en auto, hay un estacionamiento público subterráneo bajo la plaza frente al templo, aunque suele estar concurrido.
Preguntas frecuentes
¿A qué hora salen los apóstoles en el Expiatorio?
Las figuras de los doce apóstoles desfilan acompañadas del carillón a las 9:00, 12:00 y 18:00 horas, todos los días.
¿Cuánto cuesta entrar al Templo Expiatorio?
La entrada es gratuita. Es un templo en funciones, así que conviene visitarlo fuera de los horarios de misa si solo vas a conocerlo.
¿Quién construyó el Expiatorio y cuánto tardó?
El proyecto se atribuye al arquitecto italiano Adamo Boari (investigaciones recientes lo atribuyen a Salvador Collado Jasso) y lo concluyó Ignacio Díaz Morales. Se construyó entre 1897 y 1972: 75 años.
¿Por qué es famoso el Templo Expiatorio de Guadalajara?
Por ser considerado la máxima obra del neogótico en México, por su fachada de cantera tallada a mano y por su reloj alemán con el carillón de 25 campanas y la procesión de los apóstoles.


