Panteón de Belén

Panteón de Belén

Esta joya del siglo XIX es un muestrario de la arquitectura funeraria de diversas épocas. Fue proyectado por el arquitecto Manuel Gómez Ibarra a solicitud del Obispo don Diego de Aranda y Carpinteiro. Su funcionamiento duró poco menos de 50 años, pues fue cerrado el 1 de noviembre de 1896. La decisión fue tomada por el Consejo Superior de Salubridad de esa época. Actualmente funciona como un museo que representa parte de la historia de Guadalajara, el cual alberga un sinfín de nichos (900 para ser exactos) de cantera rosa. Anteriormente en el centro se encontraba la capilla de los hombres ilustres que hoy se encuentran en la Rotonda de los Hombres Ilustres.

Los restos de muchos personajes que destacaron en la política, educación, ciencia, música y literatura fueron depositados en este panteón. Destacan por su belleza los mausoleos de las familias Cuervo y Luna Corcuera realizados por el arquitecto y pintor Jacobo Gálvez, así como los de las familias Remus y Castaños.

Posee una capilla coronada, de influencia egipcia, que fuera antes el mausoleo central, donde se encontraban los restos de hombres ilustres y que posteriormente fueron trasladados a la actual Rotonda de los Jaliscienses Ilustres. En este espacio cultural se realizan conferencias y presentaciones sobre diversos aspectos de la historia de nuestra ciudad.
Se ha convertido en un espacio emblemático de la ciudad debido a que la ciudadanía se ha apropiado del lugar a través de sus leyendas, muchas de ellas con antecedentes reales y otras más completamente fantasiosas.
Aunque el panteón está clausurado para eventos funerarios, sigue abriendo sus puertas al público sólo con el fin de que aprecie su interior. Para ello existen recorridos turísticos en los que se muestran las tumbas y se cuentan leyendas.

Deja un comentario